Últimamente he tenido la posibilidad de reflexionar con un amigo acerca de los pasajes y sorpresas que nos da la vida; como diría mi amigo, lo sucedido por difícil o duro que sea de comprender, deja de ser un problema desde el instante en que lo descubrimos, pues a veces no comprendemos por qué pasan las cosas, las que de hecho le suceden a cualquier ser humano; al conocerlas, deja de ser un conflicto y sólo queda la posibilidad de tomarla o dejarla.
Entre otras de las reflexiones me comentaba éste, acerca de la “Teoría del elegido” donde con mucha seriedad me implica y trata de explicarme ante algunos problemas que de por sí solos, confunden y aparentemente según la lógica o los códigos más representativos de la sociedad ocurren sin el más mínimo de los sentidos.¿Cómo es posible que una persona, teniendo lazos sanguíneos con otra, sea tan diferente a ésta?, a tal punto que no exista ningún elemento en común, que el nivel de compatibilidad, comprensión, receptividad y entendimiento sean nulos; es acaso la categoría filosófica “La Negación de la Negación” o la “Teoría del Elegido”.
Pues sí, creo que esta teoría está presente en cada uno de los espacios y momentos que nos depara la vida, a cualquier persona sin distinción de razas, sexo y de cualquier edad. Podría arriesgarme a decir, si no es muy tentativo de mi parte, que esta teoría se encuentra presente en cada una de las Leyes de la Naturaleza, en cada una de las leyes de la Sociedad y de la propia vida.
Múltiples son las formas en que se presenta inexplicablemente, al punto a veces de paralizarnos, sin embargo, es tan fácil de apreciar…Si aplicamos la lógica y sus principios, muchos son los ejemplos, los hechos y sucesos que pueden atestiguar su presencia, con sólo pensar, meditar, razonar y reflexionar durante algunos minutos, lo común, lo cotidiano, lo brillante, lo exagerado, lo existencialista, lo seguro, lo difícil, en fin, LA VIDA.
Ahora bien, los invito a trasladarnos con la imaginación al pasado y responder algunas preguntas que también son el fruto de la elección y están vigentes actualmente.
¿Por qué es Jesucristo el elegido y no otro como mesías, para morir crucificado
y según los preceptos religiosos, lograr la salvación de su pueblo?.
Recientemente se celebró el advenimiento de cinco siglos por el descubrimiento de América y del encuentro de dos culturas; más, el honor se le atribuye a Cristóbal Colón y por qué no a los indios; si en el momento del acontecimiento histórico y trascendental, ambos se encontraban en igualdad de condiciones, ambos se veían por primera vez, a ambos les correspondía el descubrimiento de uno y del otro.
Si nos detenemos en el estudio de personalidades, a muchos los recordamos día a día, a la llegada de un aniversario, celebración de un hecho o acontecimiento en cualquier parte del mundo. Sin embargo, muchos permanecen anónimos a través de la historia y sin menospreciar su gloria, justificamos su existencia en la vida y obra de otro; he aquí al elegido para representar la HISTORIA.
Mucho he oído desde pequeña acerca del racismo y la discriminación que sufren cientos de personas por el simple hecho de pertenecer a la raza negra, existiendo desde tiempos la tendencia de engrandecer y resaltar a la raza blanca por vías xenofóbicas y terroristas. Pero los antecedentes datan mucho antes, donde con la creación e imaginación de Dios, éste fue concebido con la figura e imagen de un hombre blanco y hoy no los presentan en múltiples revistas, folletos y estampillas con rasgos físicos completamente occidentales, los que no corresponden al tipo de población de donde se supone proviene, y me pregunto:
¿Por que “Dios” no es negro?
Y ¿Porqué muchos de raza negra adoran a Dios, que es blanco?
Y ¿Por qué la raza blanca es supuestamente la raza elegida y sin embargo fisiológicamente no es la raza más fuerte?.
¿Por qué fue la raza blanca la elegida y no la raza negra o la amarilla?
No obstante, todos, de alguna manera tenemos nuestras preferencias y es así que elegimos un vaso, un cubierto, una toalla, una comida, un color, una ropa, una flor, un perfume, un trabajo, una pareja, un comportamiento, una ideología, entre otros…, que es tan fuerte que se convierte en una convicción que no se separa y se amarra cada día más a nosotros, traspasando las puertas de nuestra personalidad.
Es por eso que en mis reflexiones transparentes, me pregunto ¿por qué?, no por esforzarnos en la casa, en el trabajo, en nuestras relaciones, tratando de ser cada día mejores, no nos corresponden al ser elegidos por los demás; es evidente, porque al igual que aplicamos nuestra teoría con todo lo que nos rodea, también nosotros formamos parte del campo y la partícula elegida por los demás, existiendo independientemente del todo o de la nada.
Lo cierto es, que no existe teoría natural, ni filosófica que consuele el dolor de una madre, por la falta de afecto de su hijo, al no ser considerada “elegida”.
Pero como soy un ser humano, mantengo grandes imperfecciones, preferentemente de “forma”, pero el “contenido” es fuerte, es real y mis exigencias no son sólo el fruto de una educación heredada, es la convicción más profunda de mi reflexión elegida; así como la experiencia a través de los años, las que adornan y enriquecen la seguridad de la práctica como criterio de la verdad.
Por el contrario, aquí me encuentro después de largas horas de dedicación, con la sutileza e indiferencia de ser comprendida y por qué no, antes reflexiones que me ayuden a entender la teoría de no ser elegido.
Dentro de la posibilidad o probabilidad de la situación electiva, se encuentra la razón o disyuntiva de ¿para qué somos elegidos?; porque si bien podemos ser elegidos para el éxito, el placer y el beneficio, no se exonera el hecho de también ser elegidos para sucumbir, para los malos momentos, para situaciones difíciles, en fin, ser seleccionados para que no siempre seamos los elegidos.
Consideraciones finales…
En la vida, hay personas que nacen para aplaudir y otras que nacen para ser aplaudidos, éstos, son “LOS ELEGIDOS”.
martes, 4 de mayo de 2010
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