domingo, 25 de diciembre de 2011

PENSAR, PENSAR…(2002)

No pensar es lo más difícil….
más…
hoy he vuelto a soñar con serpientes
entre sábanas frías y miedos
distendida en el cóncavo de menguantes obnubilados.
Esperando a…o tal vez que llueva!
Pensar en palabras
¡¡Sería injusto!!
Los recuerdos desinforman a la escucha
Sangre de mi sangre equivocada deshonra la memoria
Cíclope fragante de planetas
Apocope para misterios aburridos
que deambulan entre disturbios por reflejos
de los que no recuerdan el olvido pensante.
Pensar,
es la esclavitud de mis sentidos
Que se advierte por caprichos redundantes
y se maquillan de esperanzas paleogénicas
Pensar, pensar,
seguro, cercena la mañana
Colorea las sienes de aforismos
Decolora los pétalos del hambre
Golpea el tiempo sobre el tiempo
Esculpe la fosa lapidaria de lo eterno
Rasurado el cuerpo así no más,
por lo ausente.

Tras la búsqueda en un roce (1999)

No se puede precisar la magnitud de un roce…
Particularmente me fascina el roce, pero muy válido, me refiero sólo al roce con piel de hombre.
Mi experiencia me ha demostrado que no todos los roces son iguales…y con criterio atemporal he comprobado en el constante viajar, que existen roces y ¡ROCES!, como diría el costumbrismo.
Pareciera que todo depende de quién lo emite y de cómo se recibe…podríamos echarle la culpa a las estrellas o al tiempo, para maquillar subjetividades…
Donde pienso que sólo con intercambio simultáneo, podríamos comprobar si estamos en presencia de un ¡ROCE! afortunado…jaja… es por ello, que en este instante me motiva a escribir en presencia y acto del espécimen focal y rozado…¡¡si supiera!!!...para así, con el vaivén del ómnibus en tránsito, colorear en papel y lápiz una experiencia irrepetible; que se sintetiza en una inimaginable ambigüedad y de cómo se reciben los valores cuánticos de las “supuestas ondas rocísticas”…
¡¡y para bien amigos…!!
les aseguro que vale la pena rozarnos, nos motiva y da fuerzas para la vida, aunque al terminar el viaje mi personaje de ¡ROCES! nunca sepa, ni imagine que formó parte durante 35 minutos del protagónico principal de ¡MIS ROCES!, digo; de mis letras.

martes, 25 de enero de 2011

"Las horas"

A mis dos especiales hermanas argentinas, María Rosa Rotondaro y Cecilia Guaragna;
por sus escuchas, jalones de oreja y cariño incondicional,
de tiempos a des-tiemposs.


Las horas…
No precisamente cinematográficas
retablo intangible de silencios por excursiones a delirios
para detalles exotéricos, poco comunicativo a mi gusto
cuasi prístina de las preferencias
¿Otra dimensión?,
No!...
posibilidades autárquicas…no es quién quiera!
Aprehendidas a ex - cariños de años,
con hábito, por exclusiva!...
¿por qué no a mi?...¿para cargar las piedras del auxilio?
¡¡o partirlas en dos, para que me acompañen!!
a caminar, danzar, escribir o alucinar
Cansada de ser “hora de a-horas”
en aciertos o desaciertos, vaya a saber quién lo decide!
Privilegio para insignificantes merecidos
y se pasan las horas y se pasan los años!…
Des-armónico para vigilantes presbíteros
que anunciarán los mástiles pecaminosos
la llegada de lo supuestamente austero, sobrio, templado, justo!
¡no fálico!, como si fuera poco…¡sublime total!...
“elegida para de-horass de las noches”
familia de especímenes con cinco vocales,…
para escritos, pasos, ensayos, escuchas y vuelos
….¡vaya usted a saber!...
de luces y sombras, de viajes al hambre con bulimia de azúcares..
Las horas, con descuentos por meses,
se hace largo el comienzo o demasiado corto el final
Despedidas de viaje no premeditadas
para fantasmas amigos que revolotean mi insomnio!!
Con asamblea general en mi cama, sin permiso!!
y aprobados por unanimidad.
¡¡Será posible?!!..
¿Cómo me las llevo?
adaptación inconsciente a éstas, las horas del imaginario:
de los abrazos y besos, de los espacios,
de las risas y escuchas con cuentos de príncipes sin hadas…
no para ser suspendidas en el aire…
memoria viviente para contar o ser contada,
esté donde estemos!
de los que no están por llegar..
inmóvil para que no se nos escapen los vuelos,
ni se descubran los tiempos
de las horas por días… pocas ya, pareciera que…
AMANECE….!

24 de enero de 2011