viernes, 22 de noviembre de 2019

DIEZ DÍAS DE HUÍDA



Sí,
me escapé fuera del horizonte;
aseguro que las latitudes se preguntan:
 ¿Cómo pudo?
pero no se trastornan…..
    se regresan absortas por el despelote..
No, no nos conocemos!!..
-¡¡Diez días de huída!!-
El Universo se reúne por las inclemencias,
se ha abierto un nuevo agujero negro.
donde por ley extra planetaria
se pierde el respeto al respeto,
¡ya era hora!...
Dígase, fascinante lujuria para desposeídos…
fuera de los arbitrios estatuidos de sin esmeros sociales,
 inventados para los que les conviene.
Refinados, estructurados y consecuentes…
de los que miran, dicen… y no hacen.
Por esta vez,  me volví vista para escapadas no anónimas
Apasionada de las caídas, repetidas..
de textos no confinados,
sin encierros para el alma
Porque lo siento y lo vivo!
en el insomnio enternecedor de mis fascinantes
noches-madrugadas 
que se acompañan de escuchas privativas, repetidas…
porque me provoca, en elección seductora y atrevida
¡Falta de respeto! Diría mi abuela…
Sí, huí…¡DIEZ DÍAS!…
huí de mi misma,
huí de la rutina
huí de los fantasmas
huí de los silencios
huí del encierro inmerecido
Acelerar el ritmo cardíaco
       y desbordarme en risas,
huí para saber que se puede seguir bailando
    Desnuda y con los pies descalzos!..
huí, como honra a mis vestigios...
Ahora, doy paso a la hoja..
no cansada, ni arrepentida, me regreso de la huída…
Pongo freno a mis instintos,
me muerdo la lengua, aprieto la boca..
aterrizo en mi cama frívola,
pero enaltecida por la fama que me invento
motivación para dejar constancia del peregrinar ..
Insisto, no dimito, no renuncio, pero me vuelvo!..
Otra vez, intentaré mirarme a los espejos y con silencios
me hablo a mí misma,
 ¡Hola!, ¿estás ahí?…
  Sí,…


Rodríguez;
noche madrugada 31 agosto 2019.

viernes, 25 de octubre de 2019

ME ACOSTUMBRÉ


Me acostumbré al silencio de los no olvidados
Me acostumbré a la imagen de los recuerdos
Me acostumbré al pecado imaginado
Me acostumbré,
      a juntar problemas con muros
      a guardar tributos no deseados
      a mendigar cariños obtusos
      a recibir silencios mundanos
      a bailar en desnuda lapidaria
      a reír en lágrimas de colores
      a volar en contra del viento,
 Así mismo,
                  me acostumbré…
Me acostumbré al pasado implantado
al presente bloqueado
al futuro no sospechado….
Me acostumbré al NO repetitivo,
Sí, el mismo,
el de los acostumbrados.