Muchas veces hemos oído las frases “…la suerte es loca y a cualquiera le toca”; “…eso es suerte y lo demás bobería”, “…a quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga”, alegóricos en cierta manera a hechos de suerte o cuando cambia su sentido y nos referimos a la fatalidad, oímos, “así lo quiso la suerte”.
Y me pregunto:
- ¿Qué es la suerte?
- ¿Se comporta igual la suerte para todos?
- ¿Constituye un mismo hecho un acto de suerte para diferentes personas?
Si nos referimos al prestigioso diccionario Larrouse, veremos que el término “suerte” no está definido conceptualmente, aparece etimológicamente como… encadenamiento de los sucesos vinculados a la buena o mala fortuna de una o un grupo de personas.
Por tanto, pienso que todos desde mucho antes de nacer, estamos estrechamente ligados a un termino inmaterial, pero que sin dudas nos acompaña incondicionalmente durante toda la vida y a los que muchos llaman el destino, eso sin hablar de la suerte después de muertos, pues en ese caso creo que aunque también podemos tener suerte, no vale la pena.
Es por eso que dada la definición de ésta les comento alguno de los hechos que para mi constituyen un halo de suerte.
Para empezar puedo decir que la mayor suerte que he tenido es haber nacido y por supuesto estar viva después de tantos años, pues de alguna manera todos los días nos llenamos de suerte al levantarnos; ya que el simple hecho de amanecer nos da la posibilidad de ver el presente y proyectarnos en el futuro, aunque un día cualquiera sintamos que haya sido de mala suerte, o la suerte no nos quiso acompañar; no importa; también tenemos suerte de los malos momentos o cuando las cosas no nos salen bien pues habremos avanzado por el camino de la experiencia y qué sería de nosotros sin la experiencia?, entonces sí podríamos decir que transitábamos por la vida con mala suerte.
Es curioso, una vez oí decir que aunque parezca duro: “…hasta de la muerte de un ser querido se saca provecho”…su pérdida irremediable nos permite hacer un análisis de ¿qué somos?, ¿qué es realmente la vida? Y sobre todo, reflexionar profundamente sobre algunos aspectos que están presentes juntos con la suerte: ¿qué papel jugamos en este mundo y por cuánto tiempo?; ¿qué nos exige el futuro?. Por tanto, espero tener la suerte de que alguien comparta conmigo y comprenda de que la suerte viaja con nombre y te pregunto: ¿Has pensado qué nombre lleva tu suerte?.
martes, 4 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario